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Caballos. Recomendaciones básicas

La primera regla para los propietarios de caballos es común  y universal a todos los propietarios de animales, un caballo es un ser vivo un animal que necesita de atención y cuidados durante todas las épocas del año toda su vida.

Nutrición:
La dieta del caballo será una combinación de forraje (heno, pasto etc.), en su mayor parte y concentrado (cereales, pienso en mezcla comercial, semillas, etc. )  en menor porcentaje, además de otros vegetales (hortalizas o frutas).
La ración diaria debe ser equilibrada y ajustada a las necesidades del animal dependiendo de factores como la edad, época del año,  ejercicio físico que realizan o estado fisiológico ( ej. Si se trata de una hembra preñada sus necesidades serán diferentes a las de un macho castrado con poca actividad física).
La correcta formulación de la ración a la que se pueden añadir suplementos minerales o vitaminas es la mejor  forma de prevenir algunas patologías como cólicos, infosura, problemas gastrointestinales que pueden ser muy graves para nuestro caballo.
El agua corriente debe estar en condiciones normales a su libre disposición.

Cuidado y Limpieza:
Al ser el caballo un animal usado para paseo recreativo la mayor parte de las veces, el buen  estado de los cascos es muy importante.  La principal labor de mantenimiento es una  buena limpieza después de cada salida y la aplicación de productos protectores.
Existen diversas corrientes acerca de la conveniencia o no del herrado pero en caso de optar por herrar dicha tarea debe ser realizada por un buen profesional cada 40-60 días dependiendo del tipo de ejercicio que realice el animal, tipo de herraduras, el estado de sus cascos, etc.
La limpieza diaria del box o cuadra también es muy importante para contar con una cama seca, limpia y sin polvo lo que evitarán patologías de marcha y respiratorias.
Los caballos que viven en régimen semiextensivo  tendrán un lugar donde resguardarse a voluntad en caso de condiciones de clima adversas tanto de calor como de frío o lluvia.
La boca del caballo debe ser revisada periódicamente  para corregir defectos de crecimiento irregular de los dientes  que pueden desembocar en problemas de masticación y por tanto de alimentación.
La ducha es recomendable tras el ejercicio en épocas de calor con agua templada  y  secado posterior  lo que  con el cepillado diario y una alimentación equilibrada Zn. y biotina proporcionan al pelo un aspecto saludable y brillante.

Relación con el caballo:
Lo caballos son muy sensibles  en sus relaciones sociales tanto con otros congéneres como con los humanos. Estas relaciones deben estar presididas por la suavidad con total ausencia de estímulos bruscos y violentos.
Ganarse la confianza de un caballo requiere tiempo, paciencia y constancia y el mantenimiento de su equilibrio emocional es fundamental para su disfrute y el nuestro. Sería recomendable siempre la ayuda de un instructor profesional que facilitaría las cosas tanto para el caballo como para su dueño.
 

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