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Procesionaria: Forma, nido y efectos

Con este artículo, quisiéramos alertaros de un peligro al que nuestras mascotas están expuestas en estas fechas. En los últimos 2 meses, consecuencia del tiempo anormalmente caluroso y seco que estamos viviendo, existe un repunte en nuestras clínicas de casos de perros afectados por la procesionaria, casos que otros años se producen en menor frecuencia y en fechas mas avanzadas. Os recomendamos , si sois de los que os gusta andar por el monte, que extreméis las precauciones pues es muy común encontrarnos nidos de procesionaria en los pinos. Esta pequeña oruga es extremadamente peligrosa para los pinos pero también para los animales.

El nombre científico de la procesionaria del pino es Thaumatopeia pityocampa.

El ciclo biológico de la procesionaria empieza al finalizar el verano cuando aparecen las mariposas que estaban enterradas en el suelo durante el proceso de crisalización. Las hembras son fecundadas durante la noche y colocan los huevos en las hojas de los pinos. A las cuatro semanas, los huevos eclosionan y aparecen las orugas, que se alimentan de esas hojas. Las orugas sufren cuatro mudas y, a partir de la segunda, presentan pelos urticantes a lo largo de su cuerpo. A partir de la tercera muda construyen el nido y pasan el día en su interior.

Aprovechan las noches para desplazarse por las ramas a alimentarse. Cuando la temperatura ambiental sobrepasa los 10 ºC  y más aún cuando se aproxima a los 20ºC (es decir, primavera o inicio del verano), es el momento óptimo. Una mañana, las orugas salen del nido una detrás de otra, como si fueran en procesión (de ahí viene su nombre), bajan a tierra y buscan un lugar adecuado para enterrarse y así completar el ciclo
Las orugas están recubiertas por unos pelillos urticantes que se dispersan y flotan en el aire. Estos pelos urticantes que revisten la oruga tienen forma de arpón y contienen una sustancia tóxica en su interior, la taumatopeína. Cuando el pelo se rompe, libera el tóxico que, en contacto con la piel o las mucosas, hace que las células corporales liberen histamina produciendo urticaria, inflamación y edema agudos. También hay que tener cuidado con los nidos pues están llenos de estos pelos y pueden ser trasladados por el viento y producir el mismo efecto aún en ausencia de las orugas.

Manifestaciones clínicas

En perros (los gatos suelen ser más cautos), son extremadamente peligrosas porque al contacto o lamido de la oruga o aún peor del nido, podremos advertir síntomas como inflamación de labios, boca y cabeza en general.

Los perros por curiosidad suelen acercar la trufa a la oruga o, incluso al nido, y pueden llegar a lamerlas. Inmediatamente se advierte enrojecimiento de la cara e hinchazón en general, babeos, vómitos. El animal intenta rascarse, babeando exageradamente.  Intentará ahuyentar el picor frotándose. Si los pelillos urticantes entran en los ojos,  pueden causar  conjuntivitis y daño corneal. El problema es que la inflamación es tan grande que puede llegar a necrosar un trozo de lengua o de labio y, en ocasiones, el animal será incapaz de beber y comer  por lo que puede desarrollarse un fallo renal por deshidratación. La inflamación de la lengua puede causar la asfixia del animal por lo que se trata de una urgencia veterinaria.

En ocasiones es difícil llegar al diagnóstico pues se trata de un cuadro clínico similar a alergias alimentarias, alergias a medicamentos, alergias de contacto, picaduras de insectos (aunque en este caso no suele afectarse la lengua) y mordeduras de serpientes. Lo habitual es que, tras un tratamiento adecuado, la curación tenga lugar entre uno a tres días, aunque en casos graves puede tardar bastante más.

Hay que trasladar al animal urgentemente al veterinario para que pueda ser tratado convenientemente.
Inicialmente podéis lavar la zona con suero o agua abundante(caliente pues el calor inactiva la toxina), pero sin frotar, para evitar que se pinchen más pelos urticantes.

Normalmente, el veterinario aplicará cortisona y antihistamínicos para rebajar inmediatamente la inflamación y facilitar la respiración y recuperación del animal. En ocasiones acompañará el tratamiento con antibiótico y, si fuera preciso, prescribirá alimentación forzada en tanto se recupera el animal. A veces, en casos graves, nos vemos obligados a hospitalizar al animal por su incapacidad de beber lo cual podría provocarle un fallo renal
El pronóstico y la evolución depende del individuo y la magnitud de la reacción alérgica, no obstante suele ser bueno una vez superada la fase inicial.

Como consecuencia negativa, en algunos casos, se produce una pérdida de la parte libre (punta) de la lengua, situación que no produce un serio problema y el animal puede seguir comiendo y bebiendo sin problemas (reeducación de supervivencia) mediada por la necesidad de ingerir alimentos y de beber.

La mejor medida contra esta intoxicación por contacto es la prevención evitando condiciones de exposición, como paseos durante las temporadas de febrero–abril y, además, luchar directamente contra el parásito. Para este fin, existen muchas opciones. Si hay nidos en nuestra propiedad, debemos responsabilizarnos de podar las ramas, o sacar de ellas los bolsones protegiéndose los ojos y las manos, teniendo cuidado en que el nido no caiga bruscamente y no hacerlo en días de viento (así evitaremos el desprendimiento de pelos). Tenemos que quemar los nidos y sanear los pinos de esta plaga para protegerlos de su segunda causa de desaparición después de la deforestación por incendios. Otra opción es la lucha química utilizando insecticidas, a los cuales las formas larvarias son muy sensibles.

Os dejo un video donde se habla de esta plaga y presentan varios casos reales.

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